Salud Dental

La higiene dental es vital para mantener nuestros dientes limpios y sanos, pero en ocasiones no es suficiente para liberarnos de los peligros a los que está expuesta nuestra boca. Para este tipo de ocasiones, existen otro tipo de elementos que nos sirven de red de seguridad como son los selladores dentales.

Los selladores dentales son el complemento perfecto al cepillo de dientes y al hilo dental. Existen zonas complicadas para limpiar con estos dos últimos y, sobre todo en los espacios entre las muelas, cualquier descuido puede provocar caries.

Es por ello que es muy importante el complemento de piezas como estos selladores, que no son ni mucho menos sustitutos del cepillo ni del hilo dental, pero que igualmente ayudan a prevenir infecciones e incluso colaborar en la recuperación de alguna enfermedad presente.

Qué son los selladores dentales

Los selladores dentales son un fino recubrimiento de resina utilizado por los dentistas para cubrir pequeños espacios entre las piezas dentales traseras, las molares y las premolares.

Se utilizan principalmente para ayudar a evitar las caries, aunque también cumplen otras funciones de gran utilidad:

  • Evitan que la comida, los ácidos y la placa se asienten en los surcos de los molares y premolares.
  • Ralentizan el deterioro de los dientes.
  • Ahorran el tiempo, dinero e incomodidad de recibir un relleno por caries.

Selladores dentales en niños

Los niños son el colectivo con más riesgo de tener caries en las molares y los selladores molares pueden ser vitales en su prevención.

No obstante, los adultos también sufren deterioro de sus dientes y es recomendable que lleven también selladores molares.

Estos selladores duran entre 5 y 10 años y deben ser objeto de revisión en cada visita al dentista. En ocasiones, puede ser necesario reemplazarlos para que no pierdan su efecto.

Para entender su gran utilidad, quizás deberíamos entenderlos como chubasqueros para los dientes. Las bacterias se conforman a partir de las partículas sobrantes de las comidas y terminan atacando el esmalte de los dientes. Con los selladores, ganamos una capa extra que impide a las bacterias llegar al diente como si de un chubasquero se tratase.

Tipos de selladores dentales

Existen dos tipos de selladores: los selladores dentales de resinas y los ionómetros de vidrio. Estos últimos liberan flúor, por lo que también ayudan a fortalecer los dientes.

Ambos selladores actúan como barrera física ante bacterias y otros restos, pero es necesario llevar un estricto control para garantizar la efectividad del sellado.  Solo así se garantizará esta complementaria prevención de las caries, la cual debe ir acompañada de una adecuada educación de higiee dental y revisiones periódicas con el dentista para evitar otro tipo de enfermedades.

Los ionómetros aplican un valor extra, pues el flúor protege la decalcificación en todas las superficies de los dientes, mientras que los selladores de resinas únicamente protegen su cara oclusal.

 

Selladores dentales

Cómo es la colocación de los selladores dentales

Para colocar los selladores dentales, los dentistas siguen un pequeño protocolo conformado por unos pequeños pasos pasos:

  1. Limpiar las partes superiores de molares y premolares.
  2. Aplicar gel ácido acondicionador en la parte superior del molar por algunos segundos.
  3. Enjuagar y secar la superficie del diente.
  4. Aplicar el sellador en los surcos del diente.
  5. Proyectar una luz especial durante 30 segundos sobre el sellador para que se seque y se endurezca.

Este protocolo es rápido e indoloro. El dentista se dedicará a limpiar y secar el los molares antes de colocar un gel ácido sobre él.

Este gel tiene como objetivo endurecer la superficie del diente para generar un fuerte pegamente entre el diente y el sellador. Luego de unos segundos, se enjuaga el diente y se seca una vez más antes de aplicar el sellador dentro de las ranuras del diente.

Una vez hecho esto, ya solo faltará aplicar la luz especial para endurecer definitivamente el sellador.

 

Indicaciones y contraindicaciones de los selladores dentales

El sellado dental debe hacerse en los siguientes tipos de pacientes:

  • Pacientes obligados a utilizar medicaciones azucaradas y cuya prescripción provoca caries.
  • Pacientes con discapacidad psíquica o física con dificultades para mantener una correcta higiene oral.
  • Pacientes con bajo flujo salival o saliva excesivamente espesa.
  • Niños con propensión a desarrollar caries en dentición temporal. Esto se debe a que esto afectará en la futura dentición permanente.

En cambio, el sellado dental no debe ser indicado en los siguientes casos:

  1. Presencia de caries evidente en la superficie oclusal, dientes cavitados o con caries en dentina.
  2. Presencia de caries interproximales en las cuales la superficie oclusal está implicada.
  3. Dientes que no hayan completado la erupción, parcialmente erupcionados, que presenten restos de tejido mucoso cubriendo la superficie oclusal.

 

Inconvenientes de los selladores dentales

Con la excepción de alguna alergia que pueda existir, los selladores no tienen ningún efecto secundario conocido.

 

Beneficios de los selladores dentales

Los selladores dentales son recomendables tanto para niños como para adultos para recibir así todos sus beneficios.

El tratamiento temprano es importantísimo en los selladores dentales y sellar los molares que nacen sobre los 6 y los 12 años es vital para mantener los dientes libres de caries desde el principio. Esto ayudará a prevenir cualquier enfermedad y a ahorrar dinero a largo plazo.

Los selladores van a proporcionarte una seguridad extra sobre zonas de deterioro en estado temprano y, por tanto, podrás prevenir que tu diente sufra menos daños.

Esto siempre y cuando los selladores sean una buena opción para ti. Para saberlo, no tienes más que acudir a tu dentista de confianza. ¡En Innovación Dental Valdepeñas tenemos la respuesta que necesitas!

 

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